Adopción ilegal
La «adopción ilegal» se refiere a la colocación o transferencia ilícita de un niño para su acogida permanente en una familia a cambio de una remuneración, sin cumplir los procedimientos legales aplicables. En estos casos, la atención no se centra en el bienestar del niño, sino únicamente en los intereses económicos o personales de terceros.
La Directiva 2024/1712 de la UE reconoce oficialmente la adopción ilegal como una forma de explotación en el sentido de la trata de personas. Esto obliga a los Estados miembros de la UE a perseguir judicialmente estos casos. En Alemania, esto es punible en virtud del artículo 236 del Código Penal como «trata de niños». El delito es especialmente grave si se comete con fines comerciales o si el niño sufre daños físicos o emocionales.
En la mayoría de los casos, se eluden los procedimientos oficiales de adopción colocando a los niños en procedimientos privados a cambio de un pago y proporcionando información falsa sobre su origen. Las familias adoptivas a veces participan sin saberlo en procedimientos de adopción ilegal.
Los traficantes de personas suelen aprovechar la situación de vulnerabilidad de las familias de origen para presionarlas a que renuncien a sus hijos o los vendan. Debido a las dificultades económicas y sociales, algunos niños son traídos al mundo deliberadamente para ser dados en adopción.
Entre los indicios de adopción ilegal se encuentran eludir los procedimientos de adopción oficiales y regulados por la ley, falsificar las circunstancias familiares y «traer» niños de otro país.